Quiero vivir en tu pelo y despertarte soplando suavemente tus pestañas.
Quiero desayunar cada una de tus palabras, y pasar la mañana paseando por tu espalda, hacerte cosquillas y oírte reír.
Quiero comerme a mordiscos tu sonrisa para almorzar, y entretenerme por la tarde en jugar al escondite con cada uno de tus lunares. Y por la noche no cenar, si no cenar-te. Comerte muy despacito, dejando que te deshagas en mi boca antes de dar el siguiente mordisco, saborearte pero sin remordimientos, porque serías mi cena de todos los días.
Quiero abrazarme a ti para dormir. ¿Que hace frío? No importa, créeme, irradias tanto calor como para derretir el carámbano más helado. Dormirme esuchándote respirar, y despertarme en mitad de la noche porque, en sueños, me has susurrado que me quieres.
Quiero que, cuando el sol empiece a salir, y roce sin apenas atreverse nuestras manos entrelazadas, me apartes el pelo de la cara, me beses y me digas: ''Buenos días, princesa. He soñado toda la noche contigo, aunque estabas a mi lado.''
Quiero darme cuenta, cada día, de que eres un poquito más imprescindible para mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario